
Pertenece a la familia Floral Oriental. Es un perfume lleno de sensualidad y poderosas matices florales, lo que nos permite cambiar a un mundo paralelo donde podemos dejar volar la imaginación, ya que en él no hay reglas ni restricciones.
Esta fragancia fue lanzada en 1987 por el perfumista Jean Guichard, y fue una revolución para Cacharel. Esta es considerada una evolución de Anaïs Anaïs, ya que la mujer LouLou es consciente del alto poder de seducción que posee, dejando la inocencia y la ingenuidad atrás. Una creación llena de madurez, que nos da un perfecto equilibrio interior, pero nunca dejando atrás nuestro lado más deshonesto y sexy.
Su intensa pirámide olfativa comienza con notas como mimosa, ciruela, madera del árbol chino de canela, violeta y anís, llenas de contrastes y perturbando la pirámide clásica iniciada con notas frescas. Su corazón es un denso bouquet floral, compuesto de tuberosa, flor de azahar, raíz de lirio, heliotropo y ylang-ylang, una fusión llena de sensualidad. Finalmente, concluye con un fondo oriental y dulce, de la mano de sándalo, almizcle, benjuí, vainilla e incienso, elementos que percibimos en la superficie de la piel.
Esta fragancia fue lanzada en 1987 por el perfumista Jean Guichard, y fue una revolución para Cacharel. Esta es considerada una evolución de Anaïs Anaïs, ya que la mujer LouLou es consciente del alto poder de seducción que posee, dejando la inocencia y la ingenuidad atrás. Una creación llena de madurez, que nos da un perfecto equilibrio interior, pero nunca dejando atrás nuestro lado más deshonesto y sexy.
Su intensa pirámide olfativa comienza con notas como mimosa, ciruela, madera del árbol chino de canela, violeta y anís, llenas de contrastes y perturbando la pirámide clásica iniciada con notas frescas. Su corazón es un denso bouquet floral, compuesto de tuberosa, flor de azahar, raíz de lirio, heliotropo y ylang-ylang, una fusión llena de sensualidad. Finalmente, concluye con un fondo oriental y dulce, de la mano de sándalo, almizcle, benjuí, vainilla e incienso, elementos que percibimos en la superficie de la piel.